"Un blog para mujeres, para madres y padres, y para quienes piensan que cuidar a nuestros hijos desde el momento mismo de la concepción implica cuidar a la sociedad toda. Un espacio para informarnos, apoyarnos, sostenernos, para reflexionar, para promover la maternidad conciente, la lactancia, la crianza piel a piel... un sitio para festejar la femeneidad"

miércoles, 18 de septiembre de 2013

SOMOS MADRES

“Si. Somos madres. Hablamos de cosas de madres. Y se nos llena la boca cuando hablamos de nuestros hijos. Olemos a madre. Ya no nos desvelan las mismas cosas de antes, pero unas líneas de fiebre pueden mantenernos despiertas toda la noche. Vivimos en constante emoción. Nos peinan las manos de nuestros niños cuando nos acarician. Y quisiéramos estar perfumadas con el aroma de nuestro hijo día y noche. Nuestro tiempo, ya no es solo nuestro. Y los proyectos, los anhelos, y los deseos van siempre de la mano de los de ellos. Y de vez en cuando nos preguntamos dónde quedo aquella mujer que tenía tan poca experiencia en el amor. La maternidad nos hace mejores. Diferentes. Y nos llena de poder.”
Lic. Paula Napolitano

lunes, 16 de septiembre de 2013

Mujer Maravilla (Segunda Parte)

Autora: Lic. Paula Napolitano
"Una vez que nos damos cuenta que el traje de Mujer Maravilla nos empieza a apretar por todos lados, nos incomoda, y no nos deja respirar, cómo podemos sacárnoslo de encima?? En primer lugar, con preguntas. Cuando empezamos a preguntarnos ¿estamos disfrutando la crianza de nuestros hijos? ¿Qué esperan nuestros hijos de nosotras?, ¿A que le tenemos miedo? ¿Qué queremos solapar con esta auto exigencia desmedida?
 Cuando estas preguntas empiezan a dar vueltas por nuestra cabeza, entonces, nos empezamos a quitar el traje. Y para comenzar a responder estas preguntas, nada mejor que recuperar a nuestra niña interior. Recordar aquello que disfrutábamos siendo niños, las tardes en el fondo de casa, levantando piedritas y buscando caracoles, la leche con los dibujitos en la tele y el olor a la cocina de mamá, y también aquello que esperábamos de nuestros padres, como hacer los deberes juntos o leer un libro por la noche antes de irnos a dormir, entre tantas otras cosas. Ser madres implica eso. Detenernos. Preguntarnos. Y Reinventarnos. Junto a ellos, nuestros hijos.”

sábado, 7 de septiembre de 2013

MUJER MARAVILLA (Primera Parte)

Autora: Lic. Paula Napolitano
"Sin saber cómo o cuándo, algunas veces la maternidad pasa a ser parte de una gran lista de deberes diarios que tenemos las mujeres. Claro que la lista es larga, y para poder cumplirla debemos calzarnos nuestro mejor traje de Mujer Maravilla. El plan no solo incluye los quehaceres domésticos y las obligaciones laborales; arranca desde muy temprano con las tareas más sencillas, como levantar a los niños, vestirlos, prepararles el desayuno, revisar cuadernos, hacer los deberes, enseguida tenemos encima el almuerzo, el colegio, y luego de vuelta al ruedo… mandados, pagar algo por aquí, cocinar algo por allá, y se nos hace la noche en un abrir y cerrar de ojos. Y al día siguiente la misma historia. Nada queda librado al azar, pero como dice el refrán, el que mucho abarca poco aprieta. Y de repente la exigencia sin medida invade nuestra vida y opaca la principal misión de la maternidad: criar y amar a nuestros hijos. Nos olvidamos de disfrutar, y pasamos a ser una especie de directora de orquesta: al final de la canción todos evidencian el excelente resultado pero nuestro cansancio es tal que nos terminamos olvidando para quien dirigíamos la orquesta.”

domingo, 25 de agosto de 2013

Uno + Uno: Tres??

Autora: Paula Napolitano

Uno más uno= tres?

Desde el momento mismo de la concepción, los niños merecen ser tratados con amor y respeto. Cuando nacen, hay tres necesidades básicas que los padres debemos satisfacer: alimentación, contacto piel a piel y mirada en forma casi… permanente. Sí; esto es fundamental para que nuestro niño se sienta amado y contenido. Y dónde, sino es en la familia, el niño puede recibir amor de manera incondicional. Ocurre que, en algunas ocasiones, y por diferentes circunstancias algo interfiere en la relación del niño con sus padres. La inestabilidad económica, falta de vivienda, largas jornadas laborales, la marginalidad, familias numerosas con necesidades insatisfechas, embarazos no deseados, falta de cuidados prenatales con consecuencias en la salud del bebé, niños prematuros o con problemas físicos, o simplemente la inmadurez emocional de los padres pueden incidir en que los niños no reciban la estimulación emocional adecuada para poder crecer sanos. En el ser humano no existe la posibilidad de una maduración correcta en todos los sentidos, sin el calor afectivo del amor.

Es importante saber que cuando hablamos de carencia afectiva, estamos hablando de una forma de maltrato emocional. Muchos niños pasan largas horas en soledad sin la supervisión de un mayor, o quedan al cuidado de sus hermanos menores, cuando los padres se ven privados de la libertad o cuando atraviesan enfermedades importantes que requieren hospitalización prolongada. Otros niños son víctimas de  una disciplina rígida, de castigos y burlas por parte de sus padres o cuidadores, son rechazados y aislados, o ignorados  y hasta criticados por quienes deberían velar por su seguridad emocional.  Cuando esta situación se prolonga en el tiempo las consecuencias en la salud mental del niño no se hacen esperar. Uno de los ámbitos en los cuales se observa claramente los efectos de la carencia afectiva es el ámbito escolar.

Apenas escolarizados, estos niños se adaptan fácilmente al nuevo ambiente escolar; aunque pueden tener algunos problemas de integración, suelen pasar desapercibidos, sonríen poco pero tampoco lloran ante la presencia de personas desconocidas por ellos. Pueden ser algo tímidos o por el contrario, mostrarse extrovertidos y un tanto agresivos.  La falta de contacto corporal que estos niños vienen experimentando, se traduce en temores y síntomas físicos: tienen miedo al contacto en actividades físicas, o a salir lastimados de algún juego grupal. Desde el lugar de los maestros, es importante escucharlos con atención, ya que pueden presentar problemas en la adquisición del lenguaje: todos sabemos que para que los niños entren en el maravilloso mundo simbólico de las palabras deben estar inmersos en él desde el momento mismo de su nacimiento, es decir, los padres debemos hablarles a los niños, mirarlos a los ojos, y poner en palabras cada una de sus necesidades y cada una de sus sensaciones.  Los niños que han sido tratados con desamor suelen tener un vocabulario pobre,  dificultades gramaticales y sintácticas, y problemas para poner en palabras sus sentimientos y afectos. Otra característica importante, es que durante las horas de estudio no pueden concentrarse adecuadamente, no completan las tareas escolares, se dispersan, o pueden llegar a tener signos de hiperactividad; todo ello, dificulta el rendimiento del niño en la escuela, por lo que al sentir que fracasan como estudiantes,  repiten el año escolar.

Muchas veces, debido a estas características, sufren además el ser apartados de sus compañeros, o ser objeto de burlas por parte de ellos. Esto hace que la autoestima de esos niños se vea aún más perjudicada. Así, se sienten desvalorizados e incapaces de despertar afecto o simpatía, por consiguiente suelen aislarse del resto del grupo, y más adelante, en la adolescencia, pueden llegar a tener trastornos del comportamiento, actitudes de retraimiento o  por el contrario, de rebeldía y manifestaciones antisociales. Estas actitudes son vistas por el ámbito educativo como situaciones de riesgo, y estos niños suelen ser expulsados de la escuela, por lo que el sentimiento de desamor que tienen se ve nuevamente ratificado por una ambiente hostil que rechaza a estos chicos. Ante tales hechos, los padres se enojan aún más con sus hijos, y el círculo de maltrato se ve nuevamente retroalimentado.

Claramente, los niños que crecen en un hogar amable, con padres amorosos que se preocupan por las necesidades emocionales de sus hijos, que son criados con respeto, en un ambiente de paz y armonía, adquieren una imagen valorizada de si mismos y logran tener la seguridad y la confianza necesarias para adaptarse a nuevos ámbitos sociales como lo son la escuela y establecer relaciones vinculares fuera de la familia de abriéndose paso a un mundo con grandes posibilidades de ser felices.

viernes, 23 de agosto de 2013

YA ES TIEMPO DE....

Autora: Paula Napolitano.

Cada niño tiene su propio reloj interno. Por lo tanto irán adquiriendo mayor independencia no solo a partir de la estimulación recibida sino también teniendo en cuenta cada momento evolutivo. Cuando pensamos en Autoestima debemos tener en cuenta que es fundamental no forzar o presionar para que los niños adquieran ciertos logros madurativos: caminar, hablar y más tarde dejar los pañales, como así también compartir un juguete, dibujar, andar en bicicleta, escribir o leer, requieren cierta madurez física, psíquica y emocional. Si los forzamos a realizar estas tareas antes de tiempo, solo porque creemos que ya es tiempo de hacerlo, estaremos enfrentándolos con la frustración de no poder lograrlo. Valoremos cada pequeño logro diario de nuestro hijo, enseñémosle a confiar en ellos mismos, confiando nosotros en sus capacidades, sin exigirles más de lo que en cada momento el niño puede dar.

lunes, 19 de agosto de 2013

UN PARTO

Autora: Lic. Paula Napolitano
La mayoría de las mujeres embarazadas, y más aún las primerizas, buscamos prepararnos para el parto. Asistimos a cursos, leemos revistas, pedimos a nuestras amigas que nos relaten sus partos, y esperamos ese momento con mucha ansiedad, y también temor. Sobre todo con temor. Con miedo. Miedo al dolor… a la anestesia, miedo a las contracciones, o a los puntos, miedo a la cesárea, a los desgarros, también a la partera, o a las enfermeras… miedo a nos cambien el bebe, o a que, peor aún, nos lo roben. En medio de tal situación, obviamente es muy difícil conectarnos con nosotras mismas, con nuestros deseos, con nuestras entrañas. Todo urge. Todo se mide. Nada debe quedar fuera de control. Espontáneamente o no, las cosas deben ser como dicen que deben suceder. Sin embargo, seria gratificante que podamos tomarnos un tiempo durante el embarazo para pensar qué nacimiento queremos darle a nuestro hijo. Planear su bienvenida. Su recibimiento. Hablarlo con nuestro compañero, o con quien elijamos para que nos sostenga en tan importante momento. Las primeras horas de vida de nuestro hijo son primordiales para el establecimiento del vínculo de apego y también para la lactancia. Por más cansadas que estemos, agotadas, doloridas, adormecidas, o exhaustas, pidamos que coloquen a nuestro bebe sobre nuestro pecho, y mantengámoslo así, piel a piel, latido a latido, juntos, pegados, para reconocernos mutuamente, lentamente, y así iniciar esta nueva historia de amor.

viernes, 16 de agosto de 2013

Un mundo mejor

Autora: Lic. Paula Napolitano
“Los niños tienen una perspectiva diferente del entorno. Un jardín puede ser un bosque para ellos. Una caja vacía se convierte fácilmente en un mostrador de almacén. Y una pared blanca en un lienzo que invita a pintar una obra de arte.
 Los niños son por naturaleza creativos, curiosos y tienen necesidades intensas. Por eso pueden parecer demandantes, impacientes, desordenados y bulliciosos. Muchas veces intentamos que ellos se adapten a nuestro ritmo, a nuestro mundo, a nuestras necesidades. No esperemos que actúen como pequeños adultos, porque no lo son. Tengamos expectativas reales. Adaptemos nuestro mundo a ellos, potenciemos su curiosidad; digamos presente brindándoles las herramientas necesarias para explotar su imaginación. Estaremos criando niños más felices y seguros. Porque nuestros hijos lo merecen.”