"Creo que los niños llevan en el cuerpo la fuerza de la creación. Es fácil ver en ellos la impronta de la naturaleza. Algunos tienen en la mirada el color de la tierra fértil que sembraron nuestros abuelos… otros, el cielo azul de una tarde de verano o el verde del océano pacifico…Hay niños que llevan los rayos de sol en el cabello y otros que el viento se ha colado entre ellos y se puede sentir su brisa cuando pasan a nuestro lado… muchos niños tienen el canto de los pájaros en su risa…o el aleteo de las mariposas cuando bailan...conocí niños con la piel dorada como arena del Caribe, otros con el perfume del cacao en su piel o pintados con el más puro blanco de la nieve…niños huracanes que arrasan con toda nuestra estabilidad emocional, o verdaderos terremotos que nos movilizan hasta las entrañas con una sola lagrima…y es que los niños son la versión más real de que la perfección existe… quien vele por los niños, vela por el mundo entero.”
"Un blog para mujeres, para madres y padres, y para quienes piensan que cuidar a nuestros hijos desde el momento mismo de la concepción implica cuidar a la sociedad toda. Un espacio para informarnos, apoyarnos, sostenernos, para reflexionar, para promover la maternidad conciente, la lactancia, la crianza piel a piel... un sitio para festejar la femeneidad"
miércoles, 19 de noviembre de 2014
jueves, 13 de noviembre de 2014
martes, 11 de noviembre de 2014
Autora: Lic. Paula Napolitano
“Somos mujeres. Tenemos cuerpo de mujer. Un cuerpo Real. Y un cuerpo que construimos a lo largo de toda nuestra vida…a partir de palabras, de miradas, de caricias… Un cuerpo muchas veces amado, deseado, y también negado. Ocultado. Hasta por nosotras mismas. La mayoría de las mujeres desconocemos nuestro propio cuerpo. No sabemos escucharlo. Ignoramos nuestros ciclos, desoímos sus mensajes, omitimos sus señales. Pero nuestro cuerpo insiste. No se resigna. Necesita hacerse oír. Como si en lo profundo entendiésemos que en nuestro cuerpo existe todo nuestro saber. Y ese saber nos hace poderosas.”
lunes, 10 de noviembre de 2014
LOS ALIADOS DE MAMA
Autora: Lic. Paula Napolitano
"Hace un tiempo me topé con un post que trataba sobre los efectos del alcohol en el vínculo entre padres e hijos. Lo acompañaba esta foto. Pero lo que más me llamo la atención, fueron los comentarios de la publicación. La mayoría compartía con gracia sus recuerdos sobre golpizas y maltratos recibidos en la infancia por sus padres y los reivindicaba necesarios para la educación de los niños de hoy, que “cada vez están más maleducados”. Como psicóloga, y coordinadora de grupos de familia, he visto cara a cara los estragos que los castigos “por tu bien” producen en la vida de los futuros adultos. Valoramos a quienes nos resultan tenaces, independientes, curiosos e intuitivos, a quienes persiguen sus sueños o ideales, a quienes son amables y respetuosos… nuestros niños son todo eso y más, y queremos doblegarlos desde que nacen aun a fuerzas de castigos para que se comporten como seres sumisos y obedientes. YO NO QUIERO NIÑOS SUMISOS, NI OBEDIENTES, NI LIMITADOS… quiero niños curiosos, que no se queden quietos, que quieran jugar todo el tiempo, que amen a los animales, que pinten paredes, que levanten piedras de la calle, y junten caracoles del jardín, que coman cuando lo deseen, y duerman cuando estén agotados… y para eso, no se necesitan estos “aliados de mama”. Para eso, solo necesitamos escucharlos y darles aquello que nos están pidiendo…AMOR. "
miércoles, 5 de noviembre de 2014
martes, 16 de septiembre de 2014
Autora: Lic. Paula Napolitano
“La maternidad cambia nuestras vidas. En el sentido más literal de la frase. Todo se re significa a partir de que somos madres. Lo que hasta el momento eran problemas, pasan a ser nimiedades. Y aquellas cuestiones que antes no significaban nada, comienzan a preocuparnos de otra manera. Y es que ya no somos las mismas. Nuestro cuerpo, nuestro tiempo, nuestros brazos, nuestras miradas, nuestro calor, nuestra voz, nuestro pecho, nuestra vida… ya no nos pertenece. Y no es un sacrificio. Es un privilegio. No nos pidan que sigamos siendo las mismas…”
HAZ LO QUE YO DIGO...
Autora: Lic. Paula Napolitano
“La mayoría de los padres vivimos una contradicción, casi sin darnos cuenta. Sabemos que los niños no aprenden a hablar si no les hablamos desde recién nacidos, o que no aprenden a andar en bicicleta, si nunca se suben a una. Sin embargo, por algún motivo, pensamos que los niños pueden aprender a no gritar, gritándoles para que no lo hagan, o a no pegar, pegándoles para dejen de hacerlo… ¿¿Creemos que pueden aprender a comportarse como buenos niños comportándonos como malos padres??.
“La mayoría de los padres vivimos una contradicción, casi sin darnos cuenta. Sabemos que los niños no aprenden a hablar si no les hablamos desde recién nacidos, o que no aprenden a andar en bicicleta, si nunca se suben a una. Sin embargo, por algún motivo, pensamos que los niños pueden aprender a no gritar, gritándoles para que no lo hagan, o a no pegar, pegándoles para dejen de hacerlo… ¿¿Creemos que pueden aprender a comportarse como buenos niños comportándonos como malos padres??.
martes, 2 de septiembre de 2014
NO SOY LA BRUJA MALA DEL CUENTO
Autora: Lic. Paula Napolitano
A veces la rutina y las obligaciones cotidianas nos exigen un ritmo de vida poco compatible con el disfrute. Todo entra en la gran bolsa de los deberes y compromisos. Y la maternidad suele no quedar exenta d...e parecer una tarea más en la larga lista de quehaceres diarios, y casi sin darnos cuenta, nos hemos transformado en una especie de bruja mala que se la pasa dando órdenes todo el tiempo. Atrás quedaron las tardes de juego, o las luchas de almohadas antes de acostarnos. Todo se convierte en algo que debe hacerse rápidamente: levantarnos, preparar el desayuno, vestir a los niños, hacer la comida, llevarlos al colegio… el tiempo escasea y mucho más si queremos dedicarlo a nosotras. Tenemos la sensación de estar ocupándonos de los niños todo el día, situación que empaña aún más el panorama y no permite hacer un alto en la ruta, y repensar la maternidad. ¿Por qué nos exigimos tanto? ¿Qué necesitamos demostrar? Cuando el deseo se borra, aparece la frustración, y con la frustración la felicidad se va disipando y cada vez se ve más lejana, e inalcanzable. Y la rueda gira…lo que nuevamente conduce al malhumor, y con el malhumor, el traje de bruja mala parece quedarnos pintado. Es imprescindible revisar nuestra propia historia, recordar a nuestra niña interior y la relación con nuestra madre real e internalizada. Muchas veces, la presión que las madres sentimos respecto a la crianza de nuestros hijos es consecuencia de viejos reproches no resueltos. Recuperemos la memoria, y si el trabajo se vuelve muy difícil, no dudemos en buscar ayuda. Estamos a tiempo.
domingo, 17 de agosto de 2014
SEGUIR AL DESEO
Autora: Lic. Paula Napolitano
“Los niños viven según su propio uso horario. Juegan hasta que se aburren, comen cuando tienen hambre, se ríen cuando algo les da risa y lloran cuando se sienten tristes….hablan cuando quieren decirnos algo, y se callan solo cuando lo desean… se duermen cuando están agotados y se despiertan cuando ya durmieron lo suficiente...Nos besan y abrazan cada vez que les nace hacerlo. No hay reloj que pueda controlar a un niño, simplemente porque se maneja según su DESEO. Eso, que de adultos no sabemos dónde fue a parar, y debemos invertir varios años de terapia para reencontrar.”
“Los niños viven según su propio uso horario. Juegan hasta que se aburren, comen cuando tienen hambre, se ríen cuando algo les da risa y lloran cuando se sienten tristes….hablan cuando quieren decirnos algo, y se callan solo cuando lo desean… se duermen cuando están agotados y se despiertan cuando ya durmieron lo suficiente...Nos besan y abrazan cada vez que les nace hacerlo. No hay reloj que pueda controlar a un niño, simplemente porque se maneja según su DESEO. Eso, que de adultos no sabemos dónde fue a parar, y debemos invertir varios años de terapia para reencontrar.”
viernes, 13 de junio de 2014
AMAR Y SER AMADO
Hoy escuchaba en la radio que las parejas que logran mantenerse a lo largo del tiempo son aquellas que no tienen hijos. Los hijos serian algo así como un obstáculo -hermosos, agregó el conductor, pero obstáculos al fin- para que la pareja mantenga viva la llama del amor, y también para la realización personal y laboral de ambos. Lo mejor que podemos hacer por nuestros hijos -dijo otra panelista- es sacarlos fuera de la casa lo antes posible, para que sepan lo que es hacerse hombres... Luego, de casualidad me topé con este texto que adjunto. Mas que nunca creo, que si podemos hacer algo para cambiar las cosas que nos molestan como sociedad, debemos empezar a cambiar la forma de criar a nuestros hijos...
Lic. Paula Napolitano
MADRES DIFICILES
Al lado de la piscina a la que voy a nadar hay otra mucho más chica y de poca profundidad, donde se les enseña a nadar a niños más pequeños. (…)El niño con su boquita fruncida como un pimpollo…se aferraba a la mano de su madre mientras el profesor de natación, desde el agua, lo alentaba a entrar. –No quiero, dijo el niño. El profesor agarró una ranita de plástico. La rana escupió un chorro de agua. El niño se rió, inocente, espontaneo, sorprendido. La tercera vez que el profesor hizo escupir la rana, el chiquito extendió la mano, para tocar el chorro que caía como un arco iris a la piscina. Inmediatamente, sin aviso, el profesor lo tomó por las axilas y, con crocs y remera puestos, lo metió en el agua. El niño gritó. Miraba a su madre, desde la piscina, con los ojitos llenos de lágrimas. Ella, que le había soltado la mano en el mismo instante en que el profesor lo tomó de los brazos, se dió media vuelta. Caminando con firmeza, se metió en el vestuario y se perdió de vista. Recién entonces, el niño, que hasta ese momento había intentado hacerse oír suavemente, empezó a llorar sin consuelo. No pude dejar de pensar en él mientras nadaba. ¿Qué vida le esperaba? ¿Qué confianza podría tener en su madre y en los demás adultos? ¿Cuánta bondad sentiría que el mundo guardaba para él? ¿Llegaría a ser un adulto sano y más o menos feliz? (…) Han pasado unos cuantos meses y aún lo recuerdo…
Extracto de “Madres difíciles”, de Miradas, por Mori Ponsowy, Revista La Nación.
Lic. Paula Napolitano
MADRES DIFICILES
Al lado de la piscina a la que voy a nadar hay otra mucho más chica y de poca profundidad, donde se les enseña a nadar a niños más pequeños. (…)El niño con su boquita fruncida como un pimpollo…se aferraba a la mano de su madre mientras el profesor de natación, desde el agua, lo alentaba a entrar. –No quiero, dijo el niño. El profesor agarró una ranita de plástico. La rana escupió un chorro de agua. El niño se rió, inocente, espontaneo, sorprendido. La tercera vez que el profesor hizo escupir la rana, el chiquito extendió la mano, para tocar el chorro que caía como un arco iris a la piscina. Inmediatamente, sin aviso, el profesor lo tomó por las axilas y, con crocs y remera puestos, lo metió en el agua. El niño gritó. Miraba a su madre, desde la piscina, con los ojitos llenos de lágrimas. Ella, que le había soltado la mano en el mismo instante en que el profesor lo tomó de los brazos, se dió media vuelta. Caminando con firmeza, se metió en el vestuario y se perdió de vista. Recién entonces, el niño, que hasta ese momento había intentado hacerse oír suavemente, empezó a llorar sin consuelo. No pude dejar de pensar en él mientras nadaba. ¿Qué vida le esperaba? ¿Qué confianza podría tener en su madre y en los demás adultos? ¿Cuánta bondad sentiría que el mundo guardaba para él? ¿Llegaría a ser un adulto sano y más o menos feliz? (…) Han pasado unos cuantos meses y aún lo recuerdo…
Extracto de “Madres difíciles”, de Miradas, por Mori Ponsowy, Revista La Nación.
jueves, 12 de junio de 2014
AMAR Y AMARSE
Autora: Lic. Paula Napolitano
“Muchos de nosotros solemos confundir amor con deseo. Amor con necesidad. Con conformidad. Amor con ilusión. Cuando esto ocurre no tardan en llegar las quejas y los reclamos de ambas partes. Y el príncipe azul vuelve a convertirse en sapo más rápido que Cenicienta pierde su zapatito de cristal…Y entonces llega casi de manera sentenciosa la condena: ya no hay amor. Y es que en algún momento lo hubo?. Hubieron necesidades compartidas, ausencias acompañadas, hambre emocional que hicieron que la ilusión de completud pesara sobre la decisión de estar con el otro. Pero siempre estamos a tiempo de amar de verdad.”
martes, 20 de mayo de 2014
SEMANA MUNDIAL DEL PARTO RESPETADO
"Recibir al recién nacido con tranquilidad y respeto, permitiéndole adaptarse a la vida exterior a su propio ritmo, apoyado en regazo materno, no separando el cordón umbilical hasta que deje de necesitarlo y evitando cualquier práctica invasiva que no sea absolutamente necesaria, respetando el contacto piel con piel que afianza el vinculo materno filial y sienta las bases de su relación para toda la vida"
Alicia Fontanillo
sábado, 8 de marzo de 2014
DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER
Autora: Lic. Paula Napolitano
“Hoy es el día internacional de la mujer. No quiero que me compres flores en una esquina. Deseo que te unas a mi lucha. Quiero más embarazos deseados y ningún aborto clandestino. Quiero educación sexual libre, y menos niñas madres. Quiero decidir con quién tener sexo y que ninguna mujer sea explotada sexualmente. Quiero poder amamantar a mi hijo, sin temor a perder mi trabajo. Quiero recibir el mismo sueldo que un hombre por ocupar el mismo puesto. Quiero que se valore nuestro cuerpo, y no nos expongan como objetos en los medios. Quiero que todas podamos acceder a los tratamientos de fertilidad. Quiero poder reclamar mis derechos, sin que piensen que mi disconformidad se debe a un cambio hormonal en “esos días”. Quiero partos respetados en todos los hospitales del país. Quiero poder manejar mi auto, sin que me manden a lavar los platos. No quiero más mujeres golpeadas, violentadas, ni abusadas. Quiero que esta lucha sea la lucha de todos. Para todas las mujeres, todos los días, toda la vida. FELIZ DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER.”
jueves, 6 de marzo de 2014
PARA AMAMANTAR A UN HIJO
Autora: Lic. Paula Napolitano
“Para amamantar a un hijo se necesita mucho más que un par de tetas. Se necesitan dos brazos que sostengan los nuestros, mientras cargamos entre sueños a nuestro bebé. Dos ojos que nos miren sin prejuicios, mientras nuestra mirada se pierde en la sonrisa de nuestro hijo. Caricias suaves que nos sanen, cuando las heridas duelan. Palabras que nos llenen de valor, cuando estemos a punto de flaquear. Se necesita un abrazo largo y sin prisa, cuando la soledad de la noche nos devore. Se necesita un mundo que nos espere, mientras nosotras damos de mamar a nuestros hijos. Volveremos. Iguales, pero mejores.”
“Para amamantar a un hijo se necesita mucho más que un par de tetas. Se necesitan dos brazos que sostengan los nuestros, mientras cargamos entre sueños a nuestro bebé. Dos ojos que nos miren sin prejuicios, mientras nuestra mirada se pierde en la sonrisa de nuestro hijo. Caricias suaves que nos sanen, cuando las heridas duelan. Palabras que nos llenen de valor, cuando estemos a punto de flaquear. Se necesita un abrazo largo y sin prisa, cuando la soledad de la noche nos devore. Se necesita un mundo que nos espere, mientras nosotras damos de mamar a nuestros hijos. Volveremos. Iguales, pero mejores.”
lunes, 3 de marzo de 2014
LA ESCUELA Y LOS NIÑOS
Comienzan las clases nuevamente, y otra vez tenemos frente a nosotros la posibilidad de iniciar el cambio. ¿Qué escuela queremos para nuestros hijos??
miércoles, 13 de noviembre de 2013
EL ARTE DE SER MAMA
Autora: Lic. Paula Napolitano
"¿Instinto o deseo? ¿Llamado o elección? ¿Mandato o proyecto? Por opción o adopción. En realidad poco importan los motivos por los cuales nos acercamos a la maternidad; lo cierto es que finalmente, la mayoría de las mujer...es, en algún momento de nuestra vida, nos vemos atravesadas por la maternidad, en el sentido más literal de la palabra. Y ya nada es como antes. Aunque cada experiencia es una vivencia única, la maternidad tiene algo de relato común entre todas las mujeres que la vivimos. Y es que rompe con todos los esquemas y nos obliga a rearmar el rompecabezas de la vida con las mismas piezas de antes, pero ahora con un nuevo sentido. Con el primer hijo, nace una madre, y con esta nueva identidad, todo debe reacomodarse en función de los nuevos roles. Ser madre es una construcción que tiene que ver con nuestra historia personal, con nuestra niña interior que ahora aflora de una manera nueva, mostrándonos a flor de piel nuestras necesidades más íntimas, nuestros desamparos y frustraciones, como así también esos momentos únicos con nuestra madre, ahora abuela, de comunión y de fusión emocional, donde ambas éramos solo una. Ser madre es un viaje a nuestra infancia. Es volver a pasar por el corazón olores, canciones, juegos y emociones. En este contexto resulta fácil vislumbrar la necesidad de apoyo que las madres necesitamos. Y no de cualquier apoyo, sino de una verdadera red que contenga y sostenga a las madres para que éstas puedan ir tejiendo su capacidad de maternaje libres de juicios y opiniones; entre madres. Los talleres y grupos de crianza, son una excelente oportunidad de entrar en contacto con otras madres; porque para ser madres no necesitamos ningún manual que nos explique cómo hacerlo, sino que necesitamos poder oír en nuestro interior, sin represiones o tapujos, aquello que nos convoca en este nuevo lugar. Un viejo proverbio dice, que para criar un niño, se necesita una tribu entera. Rearmemos esa tribu, es responsabilidad de todos, como hijas que somos, como hermanas, como padres y madres, tías y abuelas. Todos juntos para reivindicar el lugar de MADRE. "
miércoles, 18 de septiembre de 2013
SOMOS MADRES
“Si. Somos madres. Hablamos de cosas de madres. Y se nos llena la boca cuando hablamos de nuestros hijos. Olemos a madre. Ya no nos desvelan las mismas cosas de antes, pero unas líneas de fiebre pueden mantenernos despiertas toda la noche. Vivimos en constante emoción. Nos peinan las manos de nuestros niños cuando nos acarician. Y quisiéramos estar perfumadas con el aroma de nuestro hijo día y noche. Nuestro tiempo, ya no es solo nuestro. Y los proyectos, los anhelos, y los deseos van siempre de la mano de los de ellos. Y de vez en cuando nos preguntamos dónde quedo aquella mujer que tenía tan poca experiencia en el amor. La maternidad nos hace mejores. Diferentes. Y nos llena de poder.”
Lic. Paula Napolitano
lunes, 16 de septiembre de 2013
Mujer Maravilla (Segunda Parte)
Autora: Lic. Paula Napolitano
"Una vez que nos damos cuenta que el traje de Mujer Maravilla nos empieza a apretar por todos lados, nos incomoda, y no nos deja respirar, cómo podemos sacárnoslo de encima?? En primer lugar, con preguntas. Cuando empezamos a preguntarnos ¿estamos disfrutando la crianza de nuestros hijos? ¿Qué esperan nuestros hijos de nosotras?, ¿A que le tenemos miedo? ¿Qué queremos solapar con esta auto exigencia desmedida?
Cuando estas preguntas empiezan a dar vueltas por nuestra cabeza, entonces, nos empezamos a quitar el traje. Y para comenzar a responder estas preguntas, nada mejor que recuperar a nuestra niña interior. Recordar aquello que disfrutábamos siendo niños, las tardes en el fondo de casa, levantando piedritas y buscando caracoles, la leche con los dibujitos en la tele y el olor a la cocina de mamá, y también aquello que esperábamos de nuestros padres, como hacer los deberes juntos o leer un libro por la noche antes de irnos a dormir, entre tantas otras cosas. Ser madres implica eso. Detenernos. Preguntarnos. Y Reinventarnos. Junto a ellos, nuestros hijos.”
sábado, 7 de septiembre de 2013
MUJER MARAVILLA (Primera Parte)
Autora: Lic. Paula Napolitano
"Sin
saber cómo o cuándo, algunas veces la maternidad pasa a ser parte de una gran
lista de deberes diarios que tenemos las mujeres. Claro que la lista es larga,
y para poder cumplirla debemos calzarnos nuestro mejor traje de Mujer Maravilla.
El plan no solo incluye los quehaceres domésticos y las obligaciones laborales;
arranca desde muy temprano con las tareas más sencillas, como levantar a los
niños, vestirlos, prepararles el desayuno, revisar cuadernos, hacer los
deberes, enseguida tenemos encima el almuerzo, el colegio, y luego de vuelta al
ruedo… mandados, pagar algo por aquí, cocinar algo por allá, y se nos hace la
noche en un abrir y cerrar de ojos. Y al día siguiente la misma historia. Nada
queda librado al azar, pero como dice el refrán, el que mucho abarca poco
aprieta. Y de repente la exigencia sin medida invade nuestra vida y opaca la
principal misión de la maternidad: criar y amar a nuestros hijos. Nos olvidamos
de disfrutar, y pasamos a ser una especie de directora de orquesta: al final de
la canción todos evidencian el excelente resultado pero nuestro cansancio es
tal que nos terminamos olvidando para quien dirigíamos la orquesta.”
domingo, 25 de agosto de 2013
Uno + Uno: Tres??
Autora: Paula Napolitano
Uno más uno= tres?
Desde
el momento mismo de la concepción, los niños merecen ser tratados con amor y
respeto. Cuando nacen, hay tres necesidades básicas que los padres debemos
satisfacer: alimentación, contacto piel a piel y mirada en forma casi…
permanente. Sí; esto es fundamental para que nuestro niño se sienta amado y
contenido. Y dónde, sino es en la familia, el niño puede recibir amor de manera
incondicional. Ocurre que, en algunas ocasiones, y por diferentes
circunstancias algo interfiere en la relación del niño con sus padres. La
inestabilidad económica, falta de vivienda, largas jornadas laborales, la
marginalidad, familias numerosas con necesidades insatisfechas, embarazos no
deseados, falta de cuidados prenatales con consecuencias en la salud del bebé,
niños prematuros o con problemas físicos, o simplemente la inmadurez emocional
de los padres pueden incidir en que los niños no reciban la estimulación
emocional adecuada para poder crecer sanos. En el ser humano no existe la
posibilidad de una maduración correcta en todos los sentidos, sin el calor
afectivo del amor.
Es
importante saber que cuando hablamos de carencia afectiva, estamos hablando de
una forma de maltrato emocional. Muchos niños pasan largas horas en soledad sin
la supervisión de un mayor, o quedan al cuidado de sus hermanos menores, cuando
los padres se ven privados de la libertad o cuando atraviesan enfermedades
importantes que requieren hospitalización prolongada. Otros niños son víctimas
de una disciplina rígida, de castigos y
burlas por parte de sus padres o cuidadores, son rechazados y aislados, o
ignorados y hasta criticados por quienes
deberían velar por su seguridad emocional. Cuando esta situación se prolonga en el tiempo
las consecuencias en la salud mental del niño no se hacen esperar. Uno de los
ámbitos en los cuales se observa claramente los efectos de la carencia afectiva
es el ámbito escolar.
Apenas
escolarizados, estos niños se adaptan fácilmente al nuevo ambiente escolar;
aunque pueden tener algunos problemas de integración, suelen pasar
desapercibidos, sonríen poco pero tampoco lloran ante la presencia de personas
desconocidas por ellos. Pueden ser algo tímidos o por el contrario, mostrarse
extrovertidos y un tanto agresivos. La
falta de contacto corporal que estos niños vienen experimentando, se traduce en
temores y síntomas físicos: tienen miedo al contacto en actividades físicas, o
a salir lastimados de algún juego grupal. Desde el lugar de los maestros, es
importante escucharlos con atención, ya que pueden presentar problemas en la
adquisición del lenguaje: todos sabemos que para que los niños entren en el
maravilloso mundo simbólico de las palabras deben estar inmersos en él desde el
momento mismo de su nacimiento, es decir, los padres debemos hablarles a los
niños, mirarlos a los ojos, y poner en palabras cada una de sus necesidades y
cada una de sus sensaciones. Los niños
que han sido tratados con desamor suelen tener un vocabulario pobre, dificultades gramaticales y sintácticas, y
problemas para poner en palabras sus sentimientos y afectos. Otra
característica importante, es que durante las horas de estudio no pueden
concentrarse adecuadamente, no completan las tareas escolares, se dispersan, o
pueden llegar a tener signos de hiperactividad; todo ello, dificulta el
rendimiento del niño en la escuela, por lo que al sentir que fracasan como
estudiantes, repiten el año escolar.
Muchas
veces, debido a estas características, sufren además el ser apartados de sus
compañeros, o ser objeto de burlas por parte de ellos. Esto hace que la autoestima
de esos niños se vea aún más perjudicada. Así, se sienten desvalorizados e
incapaces de despertar afecto o simpatía, por consiguiente suelen aislarse del
resto del grupo, y más adelante, en la adolescencia, pueden llegar a tener
trastornos del comportamiento, actitudes de retraimiento o por el contrario, de rebeldía y
manifestaciones antisociales. Estas actitudes son vistas por el ámbito
educativo como situaciones de riesgo, y estos niños suelen ser expulsados de la
escuela, por lo que el sentimiento de desamor que tienen se ve nuevamente
ratificado por una ambiente hostil que rechaza a estos chicos. Ante tales
hechos, los padres se enojan aún más con sus hijos, y el círculo de maltrato se
ve nuevamente retroalimentado.
Claramente,
los niños que crecen en un hogar amable, con padres amorosos que se preocupan
por las necesidades emocionales de sus hijos, que son criados con respeto, en
un ambiente de paz y armonía, adquieren una imagen valorizada de si mismos y logran
tener la seguridad y la confianza necesarias para adaptarse a nuevos ámbitos
sociales como lo son la escuela y establecer relaciones vinculares fuera de la
familia de abriéndose paso a un mundo con grandes posibilidades de ser felices.
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